Risto Mejide aprovecho su columna de los viernes del gratuito ADN para contar el motivo de su enfado y lo hizo así de claro: “Hay que saber leer cuándo uno sobra, cuando ya ha hecho su trabajo, cuándo se puede ir con la conciencia tranquila y cuándo con la esperanza bien”.
“Porque sólo te puedes ir cuando lo haces por elección. Y porque si es por obligación, ya no te estás yendo, te están echando”.

“Es el arte de hacer mutis. El don de desaparecer justo cuando toca. Viajarse un rato. Y viajarse lejos. Física y mentalmente. Porque cuanto más lejos te vayas, más difícil se te hará oír los balidos, graznidos y rebuznos de los que se quedan. A mí, a veces, me sale.He dicho a veces.”
“Siempre he creído que la elegancia era el arte de decir basta. Y al revés, que no hay nada más vulgar que pecar de exceso. Te lo dice un excesivo por vocación. Te lo cuenta este aprendiz de despedidas”.

Terminó dejando muy claro que “ya he escrito lo que quería”.