"El programa se grabó en verano, con jornadas de hasta 45 grados en pleno sol"

¿Qué verá el espectador en 'Esta casa era una ruina?
Es un programa especial que no se parece a ningún reality, tanto en la manera de hacerlo como en la emotividad. Llegamos a la casa, la familia coge las maletas y les enviamos de vacaciones. Cuando vuelven se encuentran con una vivienda nueva. Trabajar en el programa ha sido durísimo, con grabaciones hasta de 18 horas seguidas, pero lo más grato y reconfortante de mi trabajo. Hemos llorado muchísimo.

- Será un programa caro...
Muy caro. Todo el mundo ha hecho un esfuerzo enorme, desde los productores y técnicos a los obreros. El programa se grabó en verano, con jornadas de hasta 45 grados en pleno sol.

- Siempre habrá quien piense que se utiliza a gente de condición humilde para hacer espectáculo...
Es lo último que querría. Esta casa era una ruina no deja de ser un programa de televisión, un espectáculo, pero gracias a este espacio las familias elegidas han tenido una oportunidad única, que nadie les hubiera dado. Se habrían muerto en las mismas condiciones en las que estaban. Además, no sólo será la casa porque les ayudaremos con otras sorpresas.

-¿Seguirá en 'La ruleta de la suerte' o se pasa sólo al reality?
La ruleta de la fortuna que ni me la toquen, que es mía. Nos mantenemos líderes en nuestra franja horaria y la cuota de pantalla supera a veces las medias del día, con jornadas de hasta un 27% a 28%.

- ¿Qué ve el público en este concurso para mantenerse como uno de los más veteranos?
Una alternativa a los magazines de toda la vida. Hay muchos niños que van a comer a casa que no se interesan ni el corazón, la mesa política o los sucesos que hay en España. Y lo mismo ocurre a gente mayor. Todos los días intentamos hacer cosas nuevas, como dedicar las emisiones a fechas señaladas. Siempre al pie del cañón. No nos relajamos.

- ¿Presentaría un programa rosa?
Nunca diré de este agua no beberé ni este cura no es mi padre. No es el perfil que tengo, pero depende de las circunstancias. Jaime Cantizano presenta un programa del corazón y sale indemne de todo el cotilleo.

- ¿Pero qué buscaba al presentarse a un certamen de belleza?
Nada. Si es que yo no me quería presentar. Estuvieron convenciéndome más de tres meses y al final cedí. Yo siempre he sido muy competitivo, por algo jugaba al baloncesto, y después de salir elegido en Euskadi me presenté al certamen nacional.

- ¿Qué le parece el momento que vive la televisión?
Los programas son alternativas. Creo que no existe la televisión basura porque se insultaría al 30% de la audiencia que ve determinados espacios calificados como tales. La televisión está llena de opciones y hay momentos para todo a lo largo del día. ¿Por qué triunfa esa televisión que llaman basura ante otros que son más intelectuales? Pues no lo sé. Pero hay oferta para todos los gustos
>>>> Diario Vasco