"No me quisiera morir sin que viniera Ronaldinho al programa"

¿Cómo te sientes viendo que en el prologo del libro se te compara con personajes como Fernando Fernán Gómez o Adolfo Marsillach?
Me abruma, Juan Cruz es un gran amigo y se ha pasado. Si me puedo parecer a la uña del dedo gordo del pie de Fernando Fernán Gómez ya quedo conforme.

-¿Qué haces para no perder el entusiasmo?
Empecé a trabajar en esto a los diecisiete y ahora tengo cuarenta y dos, no es fácil renovar cada día tu ilusión pero cuando llego al plató el equipo me convence, mis compañeros siempre me sorprenden en positivo. Siempre hay mucha ilusión, nervios y algún sufrimiento, somos muy pasionales.

-Eduardo Soto acaba de demostrarte su fidelidad rechazando una gran serie...
Sí, la familia. Somos una pequeña mafia que lleva cinco años luchando, mientras haya producto y ganas seguiremos manteniéndonos unidos en este gran buque. Soto es un gran actor, ahora está muy metido en el programa y le resulta muy complicado compaginarlo con otras cosas pero tiene mucho recorrido por delante y el día de mañana hará muchas cosas.

-¿Algún directivo podría hacer que se tambalease ese gran buque?
Claro que sí, estamos en un gran mar de industria y mercado. Hasta ahora tengo una relación muy buena con mi cadena,de franqueza mutua.Siempre he tenido mucha suerte en eso, mantengo una relación de padre hijo con mi gran directivo Carlotti.

-¿Qué viste en el humor para acabar dedicándole tu vida?
Yo era un periodista aficionado al que no le gustaba preguntar por miedo a molestar. Fueron los demás quienes se dieron cuenta de que mi interpretación de la vida gustaba, con veinte años descubrí que la gente reía con lo que yo contaba.

-¿No te presionan las audiencias?
Ahora estamos en un momento de recolocación absoluta. Estoy intentando que el pulso no se pierda porque ha cambiado mucho España, demasiado.

-¿Cómo describirías a tu público?
Mi público está formado a base santos varones y muchas mujeres. No tengo palabras para ellos, nunca viviré lo suficiente como para agradecerles su fidelidad. Están enfermos de humor, ojerosos y la mayoría deben ser separados porque así no se puede mantener un matrimonio.

-¿El éxito llega a convertirse en una droga?
Sí, ni tu mismo te lo puedes creer pero el hecho de ir por la calle y que la gente te reconozca o te pidan autógrafos se convierte en una forma de vida y cuando no sucede así se extraña. Lo importante es leerlo con cierto sentido del humor y con distancia, la realidad está dentro de uno, con tu equipo y en tu casa.

-¿Hay algún invitado que te falte por traer?
No me quisiera morir sin que viniera Ronaldinho al programa, es algo personal.

-¿Prefieres hacer humor sobre algún tema en concreto?
Me encanta hablar de la lucha de sexos o la religión, pero también me divierto con las cosas más insignificantes, hemos hecho humor de todo.

-¿Te ves emitiendo en otro horario?
Sí pero me temo que eso será más difícil que traer a Ronaldinho al programa. A lo mejor en el futuro, quizá con otro programa. Lo cierto es que le he cogido el gusto a este horario, se conecta con un público muy especial. Estoy aprendiendo a vivir con los que me dicenya no te veo . Ahora la gente me dicesé que estas bien pero no te veo nunca . En un mundo ideal español, que no existe, este programa se emitiría a las once y media. Todas las televisiones tendrían que comportarse igual, sino sería imposible.

EuropaPress