Lleva 31 años delante de las cámaras, nunca ha estado en el paro y su fuerza como comunicador ha crecido a medida que pasaba el tiempo. Tanto, que desde hace dos años es el líder de su franja horaria con “Noticias 2”, el informativo con el que Antena 3 ha logrado batir al hasta entonces intocable “Telediario” de las 21.00 horas en TVE. A sus 55 años, este periodista capaz de bromear en directo en un noticiario es por una vez el entrevistado.
–No habrá fichado como chico danone...
–Bueeeeno, me tantearon, pero al final la cosa no fraguó.

–¿Y qué fue de su cuenta naranja?
–Después de cinco años con los amigos de ING Direct, nos hemos dado un descanso. Ahora he empezado una gran campaña de la mano de Unión Fenosa. Doy consejos a los usuarios sobre cómo mantener mejor la calefacción o cómo sacarle el mayor partido al gasto de luz. No me gusta la sobreexposición mediática, porque bastante salgo aquí.La cadena me ha fichado para el espacio deportivo Territorio Champions, pero una vez que acepto un proyecto me implico absolutamente con él.

–La hidroeléctrica le regalará acciones...
–No (risas), aunque me compensan anímica y crematísticamente.

–Matías, ¿se considera una persona de fiar?
–Sí, yo creo que sí. No soy capaz de engañar ni de mentir a mi audiencia. La respeto mucho, y quizá por eso tenga una posición privilegiada en los medios.

–¿Sería viable que intercambiara papeles con Jesús Vázquez, que él condujera su informativo y usted Operación Triunfo?
–No me extrañaría que Jesús fuera capaz de hacer un informativo. En cambio, yo no tengo cualidades para conducir OT. Llegué a presentar un magazine (Gente), y no sé cómo el público me ha perdonado tantos cambios de registro. Ahora estoy en una situación de privilegio en la que no veo a muchos compañeros, la verdad.

–¿Alguna vez ha llegado a llorar delante de las cámaras?
–A mí se me escapa muy fácilmente la lágrima, lo que pasa es que en mi profesión lo tengo prohibido. Y soy yo quien me impongo ese comportamiento: no puedo hacer algo que no esté a la altura de lo que se espera de un presentador de informativos. El presentador tiene que ser lo bastante próximo como para que la gente se entere de lo que hay y lo bastante distante como para no afectar con sus emociones a su público.

–¿Sigue conservando la ilusión?
–Sí, y eso me evita caer en la rutina y el aburrimiento. Pero es una ilusión que se ha ido adaptando a la madurez y al tiempo. Cuando empecé era el amo del mundo y me comía lo que me pusieran por delante. Y ahora no. Con el tiempo he ganado en perspectiva, en raciocinio, en sentido común y, por supuesto, en experiencia. Distingo mejor dónde está la noticia, la buena, la que quieren nuestros espectadores.

–¿Y qué noticias le importan?
–Las que le importan a la gente: la vivienda, la seguridad en la carretera, los malos tratos... Y, por supuesto, la política. Eso de decir que la política no interesa me parece una gran equivocación. No obstante, un informativo no tiene por qué ser aburrido. Mi obligación es informar, pero ¿por qué lo voy a hacer de forma plúmbea? Quiero informar y quiero entretener. El espectador no admite que seas un tostón.

–¿Le hubiera gustado tener a Letizia Ortiz en su elenco?
–Sí, era muy buena, y a mí me gustaba mucho. Hubiera aprendido de ella como de todas las demás.

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